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lunes, 14 de abril de 2014

No ha podido ser, y no pasa nada

Hace algún tiempo, participé en el concurso "Embajador de Vida Sana" de Boiron con el post Homeopatía para un Mundo Saludable. Terminé la votación en segunda posición (la primera fue para un escéptico antihomeopatía, así que no cuenta).

Por supuesto, eso no significa que fuese a ganar. El jurado del concurso escoge el ganador entre los diez más votados. Y su elección ha sido el post Gana la batalla a la gripe y suma salud de tres excelentes blogueras llamadas Noelia, Beatriz y Nuria.

Me hubiera gustado ganar yo, lo reconozco, y no por el dinero (lo hubiera rechazado) sino por el honor de haber sido el portavoz de Boiron en este año. Qué le vamos a hacer. Eso sí, debo reconocerlo porque es justo: el blog ganador es muy bueno, rebosa amor y ganas de hacer bien las cosas. Estoy seguro de que harán un excelente trabajo.

Bien hecho, hermanas. Nos vemos pronto.

domingo, 16 de marzo de 2014

Diez razones para la homeopatía

Este post fue originalmente publicado en la red Naukas, escrito conjuntamente con el profesor Arturo Quirantes.

En contra: Arturo Quirantes Sierra, divulgador escéptico
A favor: Pablo Manuel Dietersohn, homeópata convencido

            1)  EFICACIA

Los medicamentos homeopáticos son eficaces tanto para patologías agudas (gripe, tos, diarrea, crisis de migraña, etc) como crónicas o de difícil tratamiento (alergia, dermatitis, asma, ansiedad, etc). También es de gran utilidad en infecciones de repetición (garganta, oídos, urinarias, etc), e incluso como complemento de otras terapias en cuidados paliativos (control del dolor o estreñimiento y alivio de las náuseas...).

AQ: Los productos homeopáticos afirman ser especialmente eficaces en dolencias para las cuales el único tratamiento consiste en el alivio de los síntomas. En estos casos, la homeopatía tiene un campo fértil de actuación, ya que el paciente se va a curar de todos modos y el remedio homeopático, similar en apariencia al tradicional y de venta en farmacias, actúa como un eficaz placebo. En otros casos, la enfermedad es más compleja y de difícil curación. Es entonces cuando la homeopatía esgrime su carácter "complementario" (nunca sustitutivo), afirmando que puede ayudar al médico tradicional en su tarea.

Esta táctica es inteligente por dos razones. En primer lugar, al presentarse como un colaborador y no como un competidor, el médico homeópata puede ser tolerado por la profesión médica tradicional, e implícitamente se beneficia de su respetabilidad, sea útil su terapia o no. En caso de sanación, es posible que el paciente otorgue el mérito al medicamento homeopático, en cuyo caso la homeopatía habrá "demostrado" su eficacia en una dolencia grave. En segundo lugar, la homeopatía no cura enfermedades, y mucho menos dolencias graves. Si los pacientes aquejados de cáncer o problemas hepáticos abandonasen el tratamiento tradicional por el homeopático, ni siquiera los efectos del placebo podrían enmascarar el brusco aumento en la tasa de mortalidad y la consiguiente pérdida de credibilidad.

PD: Actuar contra los síntomas es una pieza fundamental de la práctica homeopática. Ojalá que pudiese curar la hepatitis o el Alzheimer, pero ya que tiene utilidad en enfermedades crónicas para paliar síntomas, útilícese. Se pueden complementar perfectamente con medicamentos alopáticos en los casos referidos, especialmente cuando la ciencia médica oficial tampoco tiene remedio y solamente caben los remedios paliativos (¿la gripe tiene cura alopática? ¿el cáncer? ¿la fibromialgia?).

Rechazamos la pretensión gratuita de que los médicos homeópatas "se benefician de la respetabilidad" de otros. La homeopatía es una terapéutica establecida hace más de doscientos años, con millares de médicos practicándola de forma habitual a centenares de millones de pacientes en todo el mundo. En países como India y México constituyen algo tan normal, que a veces "los otros médicos" son los complementarios. Respecto a que los pacientes de cáncer hacen mal abandonando el tratamiento moderno (quimioterapia, radioterapia, técnicas agresivas en grado sumo), no tengo más que mencionar la técnica Banerji, que yo mismo he visto en acción con resultados espectaculares, incluidos estudios clínicos.

            2) SEGURIDAD

Uno de los principales motivos de utilización señalados por los usuarios es que, en general, no se han descrito efectos secundarios ni reacciones adversas relevantes relacionados con los medicamentos homeopáticos. Ésta es una de las razones por las que los medicamentos homeopáticos se recomiendan frecuentemente para bebés, niños, mujeres embarazadas y ancianos o personas que están siguiendo varios tratamientos.

AQ: Lo cierto es que sí se han descrito efectos secundarios adversos, en ocasiones muy graves. Las sustancias homeopáticas, a menudo tóxicas, son peligrosas y no siempre las dosis homeopáticas no son de dilución extrema, y pueden darse concentraciones lo bastante altas como para provocar síntomas e incluso la muerte, como sucedió en un caso registrado en Badajoz en 2004. Otros problemas son comunes a la manipulación de sustancias para el consumo humano. En diversas ocasiones, el Ministerio de Sanidad español ha ordenado la retirada de medicamentos homeopáticos por reacciones alérgicas graves, y ha emitido alertas sanitarias relacionadas con contaminaciones microbianas y problemas con la esterilidad en la planta de fabricación.

Hasta la fecha, los casos de efectos secundarios adversos derivados de los medicamentos homeopáticos no han sido estudiados de forma sistemática, y los laboratorios homeopáticos nunca han dado cuenta pública de ellos; pero existen, y pueden ser más frecuentes de lo que puede pensarse en un principio. Datos proporcionados por el Informe Bornhöft-Matthiessen (un informe redactado por homeópatas) indican tasas de efectos adversos superiores al 8% en algunos estudios.

PD: Es lamentable que haya habido efectos adversos en algunos casos poco numerosos, pero es común a cualquier actividad humana, y puede reducirse con controles sanitarios adecuados. Dicho eso, hay que prestar atención a los datos globales, no a la anécdota. Ni siquiera tengo que acudir a estadísticas para convencer al lector de la enorme cantidad de efectos secundarios graves de los medicamentos tradicionales (¿recuerda alguien la talidomida?).

En proporción al número de medicamentos en el mercado, la homeopatía sigue ganando de calle a cualquier otro tipo de farmacopea., y como dicen algunos escépticos, el "plural de anécdota no es datos." Los preparados homeopáticos se preparan a base de materia medica conocida, con altos grados de potenciación (dilución), en tanto que la farmacopea química no sabe qué resultados va a dar en el ser humano, de ahí la enorme cantidad de pruebas clínicas que se les exige.

            3) RAPIDEZ

En el caso de afecciones agudas como estados gripales, tos, cólicos del lactante, dolor asociado a la dentición... es necesario un alivio rápido, recomendándose, por lo tanto, que se inicie el tratamiento en cuanto aparezcan las primeras sensaciones de malestar para ayudar al organismo a reaccionar lo antes posible.  En el caso de las patologías crónicas o más graves, tanto los tratamientos homeopáticos como los convencionales, son más largos. En las enfermedades crónicas, la homeopatía es de gran utilidad, usada generalmente como complemento a los tratamientos convencionales, para ayudar a reequilibrar el organismo y disminuir o espaciar las crisis o las recaídas.

AQ: Quite el lector la palabra "homeopatía" del párrafo anterior, y descubrirá una gran verdad de la medicina: el alivio será rápido salvo en los casos en que no lo sean. Tratar una afección aguda en cuanto aparezcan los síntomas, es decir, en cuanto seamos conscientes de su existencia, es una práctica lógica y natural; y es evidente que una dolencia crónica, por definición, es más larga y requerirá un tratamiento más prolongado. Otra cuestión es que la homeopatía sirva  en ninguno de los dos casos.

PD: No vislumbro el problema. La homeopatía consigue un alivio rápido y se recomienda tomar en cuanto aparezcan los primeros síntomas, exactamente igual que lo que afirman los medicamentos tradicionales. Si con ello mi oponente está reconociendo implícitamente que la farmacia química y la homeopática actúan en régimen de igualdad, mi enhorabuena señor, ha descubierto algo que los homeópatas sabemos desde hace dos siglos.

            4) SATISFACCIÓN

Una de cada tres personas en España ha utilizado medicamentos homeopáticos en alguna ocasión, sobre todo para patologías como estados gripales, estrés o problemas alérgicos. El 99% de los usuarios regulares de homeopatía se muestra satisfecho o muy satisfecho con este método terapéutico y el 98% aconsejaría su utilización a familiares y amigos. Además, en un estudio reciente, el 74% de los entrevistados (usuarios o no) declaraban que les gustaría recibir asesoramiento de su médico sobre homeopatía. A nivel mundial existen más de 300 millones de pacientes que confían en la homeopatía para el cuidado de su salud y en Francia, por ejemplo, el 66% de la población ha utilizado medicamentos homeopáticos en alguna ocasión.

AQ: Que algo sea popular no lo convierte en cierto. Los usuarios de la homeopatía se deciden por la opinión de terceros: el médico, el amigo, el cuñado o el conocido que dice que le funciona. No suele tratarse de una decisión informada basada en el método científico.

La práctica médica homeopática actúa de forma mucho más amigable que la tradicional. El homeópata puede dedicar mucho más tiempo a su paciente, muestra preocupación por su bienestar y se muestra mucho más empático. Todo ello crea un estado de complicidad entre médico y paciente: éste siente que hay alguien que realmente se interesa por su salud, y aquél ve cómo su empatía se ve recompensada por una sanación (sea real o ficticia). El resultado del proceso es un paciente que tiene una muy alta opinión de la homeopatía. Si toma el remedio homeopático y se cura de su dolencia, será gracias a la homeopatía; si no se cura, será a pesar de la homeopatía. Una persona convencida de las ventajas de la homeopatía refuerza su creencia cada vez que la utilice; y más allá de cierto punto, se trata de una cuestión de fe.

PD: A menos que se demuestre que los médicos homeópatas someten a sus pacientes a un "lavado de cerebro" para programarlos y convertirlos en miembros de una secta, el paciente es libre de acudir, tratarse y decidir. El paciente de homeopatía toma su decisión libremente, sea cual sea su motivación, y creo que ridiculizarlo porque "se lo sugiere su cuñado" es una argumento poco honrado e indigno de verdaderos pensadores objetivos.

La satisfacción de los pacientes es un hecho incontestable, y pese a quien pese supera ampliamente a la de otras terapias sean alternativas o no. Su uso está extendido en todo tipo de países, incluidos aquellos que, como España, no lo incluyen en sus Sistemas Sanitarios nacionales. No puedo ni imaginarme el grado de aceptación que tendrá cuando, como en Suiza, esté cubierto por el sistema de salud y pueda recetarse. Está bien, de acuerdo, en realidad, sí que puedo imaginármelo.

            5) RECOMENDADO

En la actualidad, en España, más de 10.000 médicos prescriben habitual u ocasionalmente medicamentos homeopáticos en su práctica diaria, sobre todo pediatras y médicos generales y de familia, y cada vez más universidades, colegios profesionales y sociedades médicas integran formación sobre homeopatía en sus programas y congresos científicos. Medicina solo hay una, y los tratamientos homeopáticos constituyen un enriquecimiento de las herramientas terapéuticas a disposición de los profesionales ya que pueden conseguirse sinergias en su utilización junto a los tratamientos convencionales. Se estima que en todo el mundo existen más de 248.000 médicos especializados en homeopatía.

AQ: En efecto, medicina sólo hay una: la que cura. En palabras del cómico Tim Minchin: "¿sabes cómo llaman a la medicina alternativa cuando prueban que funciona? Medicina" La homeopatía no ha demostrado tal cualidad hasta la fecha, y sus simpatizantes lo ponen de manifiesto al calificarla de "complementaria." Los estudios universitarios sobre homeopatía están siendo cada vez más criticados por los estudiantes y médicos, hasta el punto de que la Universidad de Zaragoza tuvo que retirar en mayo de 2013 sus títulos de posgrado sobre homeopatía.

En lo que respecta a cifras, hay que tomarlas con cautela ya que proceden de la multinacional farmacéutica Boiron. Según datos del Instituto Nacional de Estadística, España contaba con unos 223.500 médicos en 2010, y los datos de la OMS para el período 2000-2009 arrojan un total aproximado de 8.750.000 médicos en todo el mundo. Eso significa que, si aceptamos como válidos los datos de los homeópatas, menos de un 5% de los médicos ha prescrito alguna vez algún producto homeopático en España, y algo más de un 2,8% en todo el mundo. Se muestre como se muestre, la práctica de la homeopatía médica sigue siendo minoritaria; y eso incluyendo los médicos que alguna vez han recetado homeopatía, no los que lo hacen de modo habitual.

PD: Si sólo un 2,8% de la población médica son oncólogos y yo tengo la ventaja de no sufrir un cáncer, ¿debo ridiculizar a la oncología por tener un escaso respaldo popular? En absoluto. La homeopatía funciona dondequiera que se usa, y las cifras barajadas son muy altas si se recuerda que esta terapia se encuentra seriamente obstaculizada en muchos países del mundo. Inclúyase en el Sistema Nacional de Salud, y hablaremos de cifras.

De acuerdo con la anotación de que la medicina alternativa que funciona se llame medicina. Les recuerdo a todos que la homeopatía no es una medicina alternativa, sino complementaria, pero tan medicina como las demás, y fue fundada cuando la "medicina oficial" no era más que un conjunto de personalidades egocéntricas que no sabían lo que era el método científico. Existen titulaciones universitarias, centros de estudio, está reconocido como acto médico por la Organización Médica Colegial de España y por la WHO, y el reciente borrador de Orden Ministerial publicado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad es una manifestación del deseo gubernamental por apoyarla en este país.

Por cierto, señor profesor, me ha decepcionado su comentario "la Universidad de Zaragoza tuvo que retirar en mayo de 2013 sus títulos de posgrado sobre homeopatía." Creo que usted sabe perfectamente que esos cursos siguen impartiéndose (no como posgrado, sino como cursos de formación). Veo que usted ya lo sabe. ¿No hubiera sido más honrado por su parte decirlo todo en lugar de solamente la parte que le interesa?

            6) AYUDA A POTENCIAR LA RESPUESTA NATURAL DEL ORGANISMO

Esta terapéutica tiene como principio fundamental trabajar estimulando las reacciones propias del organismo, potenciando su respuesta natural y apoyándose en su capacidad para combatir las agresiones externas. Por eso, se habla de una terapéutica no agresiva, porque se considera que no actúa contra un síntoma para suprimirlo, sino que estimula las posibilidades naturales del organismo, orientándolo hacia una respuesta adaptada a la agresión o desorden. La homeopatía, en definitiva, invita a escuchar al propio organismo y procura su bienestar de forma respetuosa, desde las primeras sensaciones de malestar.

AQ: Samuel Hahnemann, padre fundador de la homeopatía, afirmó que eliminar los síntomas es lo que convierte la enfermedad en salud: "en una palabra, la totalidad de los síntomas debe ser la principal y verdaderamente  única cosa de que el médico debe ocuparse en cada caso de enfermedad y removerla por medio de su arte, de modo que transforme en salud la enfermedad " [Organon, párrafo 7]. Otros párrafos de sus escritos inciden en el mismo mecanismo: eliminar los síntomas para restablecer el equilibrio del organismo.

En lo que respecta a las demás afirmaciones, son aplicables a multitud de terapias médicas científicas. ¿Qué es una vacuna sino una forma de estimular las defensas propias del organismo? ¿Acaso las terapias clínicas habituales no procuran el bienestar del paciente? Toda esa palabrería no es más que una forma moderna de intentar justificar el principio de "fuerza vital" o "energía vital" que en la actualidad está en desuso.

PD: Usted no entiende lo que es la homeopatía, lamento decírselo, y se lanza al "cherry picking" de frases sacadas de contexto. Leer a Hahnemann no lo convierte en entendido, del mismo modo que leer a Einstein no me convierte a mí en un físico cuántico.

Hahnemann enfatiza la lucha contra los síntomas, pero solamente como manifestaciones de la energía vital (llámese ahora como se quiera) interior al paciente, y es el reequilibrio de dicha energía vital lo que devuelve al paciente la salud. La base de la homeopatía es el reconocimiento de que quien cura realmente no es el médico con sus medicinas, sino el propio cuerpo enfermo. Pregunte a cualquier médico, y compruebe cuántos de ellos están de acuerdo con esa afirmación.

La homeopatía, por otro lado, es una terapéutica no agresiva, cuyas diluciones (de las que se carcajean tantos escépticos que hablan del número de Avogadro sin saber de lo que hablan) están diseñadas para minimizar el efecto del medicamento sobre el organismo. Compárenlo a la agresividad de los tratamientos químico-radiológicos del cáncer, o los antirretrovirales del HIV.

            7) TRATAMIENTO PERSONALIZADO

En los tratamientos homeopáticos, sobre todo en patologías crónicas o de difícil tratamiento, se busca frecuentemente restablecer de forma global el equilibrio del paciente, abordando la enfermedad desde una perspectiva biopsicosocial: se estudia la enfermedad en el contexto vital de cada persona, siendo el paciente y su forma de enfermar el centro del estudio, y no sólo su enfermedad. Por eso, además de los síntomas característicos de la enfermedad, se tendrán en cuenta también la constitución del paciente, otros problemas de salud que haya tenido, y los síntomas y las reacciones personales ante la misma para establecer, en muchos casos, un tratamiento personalizado.

AQ: Esa es la teoría según Hahnemann. En la práctica, el número de remedios homeopáticos para una dolencia dada son muy limitados, y el cliente de la homeopatía que acude al farmacéutico se lleva un "preparado" estándar fabricado en un laboratorio. Dadas las diluciones extremas de dichos productos, reflexionar sobre si es mejor una "potencia" (léase dilución) 15 CH o 30 CH es como dudar si hay que matar una mosca un millón de veces o dos millones. El "tratamiento personalizado" no tiene más propósito que mostrar un efecto empático del médico al paciente, que junto con el efecto placebo habitual es el verdadero responsable de cualquier curación o alivio de síntomas.

PD: Es el médico el que escoge el tipo y potencia del remedio, en función de los síntomas y el pasado del paciente. No crean ustedes que el profesional de la homeopatía se limita a echar mano del remedio en boga, si acaso eso es la práctica habitual del médico "oficial." Los cuales deberían pensar más en el paciente, y menos en correr para poder cumplir su cupo de pacientes del día. Cuando dichos médicos ofrezcan al paciente un tratamiento personalizado, integral y holístico-empático durante una hora (o el tiempo que requiera el estado del paciente), hablamos. Y no lo digo porque no me lleve bien con ellos. Al contrario, me gustaría ver que la medicina alopática pudiese ofrecer un tratamiento así al paciente. Si no puede hacerlo, ¿por qué se critica a la medicina homeopática, que sí puede?

            8) PARA TODO TIPO DE PACIENTES

Otra de las ventajas de los medicamentos homeopáticos es que están frecuentemente recomendados para mujeres embarazadas, niños e incluso bebés y pacientes polimedicados ya que, en general, no se han descrito reacciones adversas ni efectos secundarios relevantes relacionados con su toma. Su forma farmacéutica más habitual son los gránulos y los glóbulos, pequeñas esferas de sabor dulce que facilitan la toma del medicamento sobre todo en niños y bebés.

AQ: Esto no es más que una repetición del punto 2. No aporta nada en absoluto, salvo para recordarnos que los niños aceptan mejor los medicamentos si son de sabor dulce y aspecto agradable.

PD: Yo, por el contrario, opino que este epígrafe tiene un significado pleno. Nos transmite la idea de que los medicamentos homeopáticos pueden utilizarse de modo habitual, como una aspirina o un frenadol, y que puede por tanto formar parte integral de nuestros botiquines de casa. No está contraindicados, carecen de efectos secundarios y son seguros (dejando aparte los "datos" anecdóticos). Por eso los escépticos pueden suicidarse homeopáticamente año tras año, sin peligro alguno. ¡No lo intenten con un medicamento alopático!

            9) EVIDENCIA CIENTÍFICA

La homeopatía ha utilizado desde sus orígenes el método científico para el estudio de los medicamentos, aunque la adaptación de la metodología de sus estudios a la medicina convencional, es relativamente reciente (finales del siglo XX). No obstante, existen ya números trabajos de calidad publicados en revistas científicas y el número aumenta cada año. En concreto, hasta la fecha, se han publicado 163 estudios, aleatorizados y controlados, de diferentes patologías, 29 revisiones sistemáticas en enfermedades específicas y 5 meta-análisis. Existen resultados positivos favorables a la homeopatía en indicaciones como las alergias y las infecciones respiratorias del tracto superior, diarrea infantil, gripe, enfermedades reumáticas, rinitis alergia estacional, enfermedades reumatológicas, vértigo, fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.

AQ: Respuesta breve: no, no la hay. Respuesta más elaborada: la mayoría de los estudios reclaman "éxito" siempre que hay cualquier tipo de ventaja, siquiera leve, frente a un placebo, y en su mayor parte se publican en revistas favorables a la homeopatía. Los meta-estudios se han pronunciado una y otra vez sobre la escasa calidad metodológica de esos estudios y en general se han mostrado muy críticos con relación a la efectividad de la homeopatía (ver p. ej. este enlace). Los resultados positivos no existen (ver enlace para infecciones respiratorias) o bien son dudosos. Resulta sintomático que las dolencias citadas, o bien no pueden curarse, o bien son enfermedades cuya causa no se conoce; en ambos casos, solamente se pueden tratar los síntomas.

PD: Los escépticos actúan como esos burócratas insufribles que te rechazan la documentación porque, por mucho que traigas, siempre falta un papelito o un sello oficial. Piden estudios, y se los damos; piden ensayos clínicos de alta calidad, y los proporcionamos; piden artículos en revistas con peer-review, y los publicamos; piden meta-análisis, y los mostramos; y a pesar de todo, nunca están satisfechos. Son ciegos no porque no vean, sino porque se niegan a ver. ¿Cuándo reconocerán que se equivocaron con la homeopatía? La evidencia existe.

Podemos examinar artículo por artículo, metaestudio por metaestudio, y dedicar toda una vida a ello. No importa, seguirán sin declararse vencidos. Dirán que no hay mecanismo físico o químico conocido (¡como si al médico homeopático le correspondiese encontrarlo!). La evidencia deja claro quién miente y quien no, quién actúa según el método científico y quién lo evade. No pasa nada, reconozcan que se equivocaron y sigamos adelante. Hay pacientes que sanar, dolor que mitigar, personas que aliviar. Nosotros ya estamos en ello. ¿Y ustedes?

            10) LEGISLACIÓN SOBRE EL MEDICAMENTO

La legislación que regula los medicamentos homeopáticos es común a todos los medicamentos y tiene como objetivo, entre otros, garantizar la seguridad del paciente. Por eso, como todos los medicamentos, los homeopáticos son de venta exclusiva en farmacias. Además, la regulación de la fabricación industrial de los medicamentos homeopáticos aplica las mismas exigencias que para cualquier otro medicamento.

AQ: Correcto en lo relativo a la fabricación industrial, no en la regulación en general. Los medicamentos homeopáticos con indicación terapéutica sí siguen el mismo proceso que los demás medicamentos, incluyendo pruebas de impacto ambiental y resultados de pruebas clínicas y farmacéuticas. Ningún medicamento homeopático ha cumplido este requisito nunca.

Hay un segundo tipo de medicamentos homeopáticos, los que carecen de indicación terapéutica. Para ellos existe un procedimiento de registro simplificado, en el que no tiene que demostrar su eficacia. Las empresas farmacéuticas nunca han presentado ninguno de estos medicamentos a registro. Con una excepción: el medicamento Lycopodium, de Laboratorios DHU, que fue autorizado en abril de 2012. Los más de 19.000 medicamentos homeopáticos restantes sin indicación terapéutica (ni el Ministerio de Sanidad sabe su número exacto) continúan sin ser registrados, sin pagar tasas al Estado y sin estar legalmente autorizados.

PD: La homeopatía ha cumplido siempre todas las normativas legales aplicables, y aun así no es aceptada por las autoridades gubernamentales. Nunca ha habido una vía adecuada para la regularización de los medicamentos homeopáticos, y hasta ahora el Gobierno solamente se ha guiado por criterios recaudatorios. Eso no lo digo yo: lo reconocen las propias autoridades sanitarias encargadas de esa regularización.

¿Quieren conocer la verdadera razón de que a la homeopatía nunca se le haya dado una oportunidad leal? Dos palabras: Big Pharma.

Más info: Homeopatía para un mundo saludable (por Pablo Dieterersohn)

jueves, 6 de febrero de 2014

Homeopatía para un mundo saludable

Recién subo un artículo a mi web personal, y justo después me entero de que los amigos de Boiron han abierto un concurso para mostrar las verdades de la vida sana.

Su Decálogo de vida sana es una lista evidente de qué hacer para vivir sano. Evidente hasta lo inevitable. Y perdonad si suena a retruécano, pero pienso que las cosas más evidentes son las más claras. Un mensaje debe ser sencillo para ser eficaz, así el contenido no se pierde en palabrería vacua e inútil.

Podría escoger cualquiera de los principios del Decálogo: comer sano, hacer deporte, huir del tabaco y el alcohol, disfrutar con los tuyos. O mejor, escogerlos todos. Pero al igual que a veces tienes que decir "este es mi favorito" (por mucho que te duela tener que escoger), ahora tengo que escoger. Y escojo el consejo de "¡Homeopatía para todos!"

¿Por qué he escogido así?

¿Para hacer la "pelota" a Boiron? ¿Para ganar el concurso? ¿Para que me den dinero, me hagan fotografías, me nombren en su web?

Rotundamente no a todo.

Escojo la homeopatía para todos porque creo en ella.

Porque la he visto en acción. He visto su increíble poder de curación y alivio, en España y fuera de ella. También he visto la trastienda oscura de la gran industria farmacéutica, y aunque hacen medicamentos muy eficaces y útiles para la Humanidad (de necios sería no reconocerlo), me incomodan sus callejones oscuros. En el mundo de la homeopatía, no veo que haya oscuridad, solamente claridad y luz.

Porque el mundo está lleno de dolor y miseria, y las prácticas homeopáticas ayudan a aliviar todo ese dolor.

Porque las personas que usan la homeopatía son casi toda gente sencilla, sana, de hábitos saludables, generosa en su medida y cordial con los vecinos. Y con los extraños. Incluso con los enemigos.

Porque he leído artículos científicos (bueno, no soy científico, pero me los han explicado) y creo que es una terapéutica de eficacia probada, digan lo que digan algunos. De otro modo, no habría tantos médicos y farmacéuticos recetándosela a sus pacientes.

Porque -y disculpadme si suena a trallado- funciona. No es la panacea universal, ni pretende serlo. Pero alivia, de eso no me cabe ninguna duda.

Y porque quiero hacerlo, y esa es la motivación más poderosa para mí.

De modo que ya sabes: si quieres puedes unirte al numeroso grupo de personas que ha incluido la homeopatía en sus vidas como algo propio, invisible incluso.  Yo lo hice hace muchos años, y ni una sola vez me he arrepentido de ello.

En cuanto al premio de Boiron ya os aviso, amigos de mi blog, de que no aceptaré dinero alguno. Si llegase la oportunidad de poder escribir para ellos, sería como un sueño hecho realidad, todo un honor, os lo aseguro. En cuanto al dinero, que se lo queden ellos. No, mejor todavía: que lo cedan en mi nombre a quien realmente lo necesita. Hay todavía mucha pobreza en este país, y cualquier ayuda será poca.

Claro que ni siquiera entraré en el concurso si no sigo sus reglas, que son:

- Incluir la frase "cierra la puerta a la gripe y ¡suma salud!" Amigos: dicho queda
- Y enlazar a su web www.cierralapuertaalagripe.es

Cosas ambas que hago con gran placer, amigos míos.

Y no cambiéis nunca, salvo para mejorar.

¡Suma salud!


¿Te ha gustado mi entrada? En ese caso, puedes votarla para el concurso Embajador de Vida Sana. Muchas gracias.

Qué es la Homeopatía IV: la dificultad de hallar una explicación

Como expliqué en el anterior capítulo, la Homeopatía requiere de un cambio de paradigma para explicar su propio funcionamiento.

En una página reciente, Laboratorios Boiron intentó explicar los mecanismos de acción de la Homeopatía. Eso incluye un mecanismo físico, lo que resulta especialmente interesante. Esto es lo que nos cuenta Boiron, y voy a copiarlo tal cual para que no quede duda alguna:

"La investigación física estudia la organización estructural y las propiedades físico-químicas de las altas diluciones. Trabajos efectuados en termoluminiscencia demuestran una modificación de la estructura física de las diluciones de cloruro de litio y de cloruro de sodio en relación a las de su solvente. Así las propiedades de los medicamentos homeopáticos serían fruto de su estructura y no de su composición química; para entender la relevancia de estos y otros hallazgos es interesante saber que el carbono puede convertirse en grafito (lápiz) o en diamante sin cambiar su composición química pero modificando su organización estructural. Estas observaciones, publicadas en 2003 deben completarse ahora para conseguir explicar el mecanismo de acción y analizar los cambios estructurales que se producen durante la impregnación de la dilución en el gránulo, y luego en el organismo vivo"

El trabajo de 2003 es un artículo publicado en la prestigiosa revista Physica A, con índice de impacto, revisión de peers y todos esos "indicios de calidad" que tanto gusta a los escépticos. Cabría pensar que lo aceptarían como buenos "científicos," pero por desgracia no es así. Al buscar "Artículo Rey" en Google aparece un post titulado "Las bases físicas de la homeopatía: el artículo Rey" donde alguien que pretende saberlo todo por tener un título en Física procede a atacar el trabajo de Rey.

Por supuesto, basta con leer el artículo de Rey con mente abierta y crítica para darse cuenta de la cantidad de falacias que adornan la "refutación" del autor, el profesor Arturo Quirantes. A la vista de muchos de los comentarios de los lectores, no parece haber engañado a nadie. Por desgracia, Pyhsica A es una  revista de pago y el artículo no está en acceso público fácil (es la cara oscura de la "ciencia oficial": la "verdad científica" solamente está disponible para quien esté dispuesto a pagarla).

Por supuesto, Rey no está solo en la tribuna de ataques. Su sugerencia de que algunas sustancias pueden incorporar una impronta en el agua, incluso en diluciones más allá del límite de Avogadro, fue valiente pero en ningún modo fue la primera ni la única. En 1988, el inmunólogo francés Jacques Benveniste realizó un estudio sobre anticuerpos humanos. Demostró que incluso en el caso de diluciones extremas, los basófilos humanos respondieron como si los anticuerpos estuviesen presentes. Esta prueba de la existencia experimental de efectos homeopáticos fue publicada nada menos que en la revista Nature, una de las más prestigiosas del mundo.

Benveniste fue honrado y reconoció que no tenía una teoría que explicase su experimento, sencillamente lo vio y lo publicó. Su honradez no tuvo una réplica a su altura. El editor de Nature, John Maddox, reconoció su hostilidad hacia los resultados de Benveniste, y en la revista Time afirmó que "nuestras mentes no estaban cerradas, sólo incapaces de cambiar nuestra visión de cómo se construye la ciencia." A pesar de esta declaración de parcialidad, reconoció que el artículo carecía de fallos metodológicos, de modo que "permitió" su publicación. Aun así, obligó a Benveniste a aceptar que el artículo estuviese acompañado de una nota muy crítica del propio Maddox.

A pesar del apoyo explícito de científicos como Brian Josephson (premio nobel de Física), la comunidad científica reaccionó con gran hostilidad, obligando a Benveniste a repetir su experimento (tarea que realmente correspondía a sus críticos). Benveniste fue expuesto a la risa y sorna públicos, y acabó siendo expulsado del instituto, y en nuestros días la expresión "memoria de agua" se ha convertido en sinónimo de ridículo, a pesar de que fue inventada por un periodista.

A pesar de ello, precursores como Benveniste y Rey han mostrado que sí existen pruebas físicas para un posible mecanismo homeopático; que son lo bastante serias para ser publicadas en revistas científicas prestigiosas; y que, aunque la "comunidad científica" se niegue a aceptar las evidencias, dichas evidencias existen. Queda ahora desarrollar una teoría que explique estos fenómenos. Las vías más recientes apuntan al fenómeno conocido como "entrelazamiento cuántico" como posible ligazón entre causa y efecto. La teoría de la modificación de enlaces "puente de hidrógeno," sugerida por el propio Rey, es también una prometedora vía de investigación.

Para terminar (porque no quiero cansarle, no porque no haya más evidencias física), permitidme esbozar una teoría que han elaborado en el laboratorio donde estoy trabajando. Existe la sospecha de que los preparados homeopáticos son una especie de condensados de Bose-Einstein a temperatura ambiente, en el sentido de que su función de onda es colectiva (es decir, no es tan sólo las sumas individuales de las funciones de onda de sus partículas constituyentes). Esto significa que cualquier modificación a una dilución contribuye a la información de la función de onda, incluso si esa modificación es posteriormente sustituida. Dicho de otra forma, permanece una "esencia cuántica," es decir, una impronta en los niveles más fundamentales del preparado.

Se abre así una posibilidad fascinante: poder modificar el estado de información cuántica de un preparado homeopático incluso a distancia, mediante el envío de ondas electromagnéticas (radiofrecuencia o visible) y su interacción con el preparado.

A la vista de lo ocurrido a Benveniste, ni mis colegas ni yo somos optimistas: jamás se nos permitirá publicar nuestros resultados en revistas científicas. Lo que, por supuesto, aprovecharán los escépticos como "prueba" de que nuestros métodos no funcionan. En su lugar, vamos a mostrar esos resultados de forma directa, sin "censores" ni autoridades dogmáticas.

Qué es la Homeopatía I - Tratamiento y terapia
Qué es la Homepatía II - Obtención del medicamento

martes, 7 de enero de 2014

Qué es la Homeopatía III: la dificultad de hallar una explicación

El término Homeopatía fue creado por el médico alemán Samuel Christian Hahnemann a finales del siglo XVIII. El Doctor Hahnemann puede ser considerado uno de los primeros médicos modernos, ya que unió la formación médica teórica recibida en la Universidad de Leipzig con un enfoque clínico en la Escuela Moderna de Viena, que defendía la enseñanza de la práctica médica en la cabecera del enfermo. Ello le llevó a recuperar el principio hipocrático de similia similibus curantur (lo similar cura lo similar).

El estudio que hacía la Homeopatía del efecto de los medicamentos en el ser humano mediante la experimentación pura fue un precursor de lo que muchos años después se convertiría en el paradigma de la medicina científica: el ensayo clínico para el estudio de medicamentos. La práctica y los escritos del Doctor Hahnemann extendieron la Homeopatía por toda Europa (Francia e Inglaterra en 1830, España en 1832, Portugal en 1840) y el mundo (EEUU en 1821, China en 1845, México en 1850).

Sin embargo, tras el establecimiento de la constante de Avogadro en el siglo XIX y el desarrollo de la teoría atómica a comienzos del siglo XX, la Homeopatía fue cayendo en cierto descrédito, lo que se ha extendido hasta nuestros días. Y es que, teniendo en cuenta que la materia está "cuantizada" en forma de átomos y moléculas, a partir de una dilución lo bastante alta (10-12 CH en adelante), un preparado homeopático no debería contener ni una molécula de principio activo.

Eso es cierto. Por desgracia, los escépticos radicales lo utilizan como "prueba irrefutable" de que la homeopatía carece de base científica, y suelen hacerlo así, tratando a los adultos como si fuesen niños pequeños. ¿De verdad creen que los homeópatas, profesionales cualificados con titulación universitaria, no oyeron hablar de Avogadro y no conocen la falacia de la dilución infinita? ¡Por supuesto que lo hacen! Y no solamente eso, sino que intentan buscar una explicación científica a un hecho incontestable: la Homeopatía funciona y ha funcionado durante los doscientos años que lleva aplicándose en todo el mundo. Si la Homeopatía fuese algo tan simple, las ultradiluciones de los medicamentos homeopáticos no serían capaces de inducir efectos biológicos comprobados en células o sistemas de células aislados, estudios in vitro o en modelos animales o de plantas, efectos biológicos en personas sanas, efectos terapéuticos en los enfermos.

Es preciso lo que Thomas Kuhn, el gran filósofo de la ciencia, denominó un cambio de paradigma. Consiste en una revolución científica, en la que las teorías antiguas, incapaces de explicar los fenómenos naturales, son derribadas y sustituidas por otras más eficaces y verdaderas. Como en las revoluciones sociales, los cientíicos "oficiales" se niegan a aceptar la validez de las nuevas teorías, al menos en un principio, pero al final la verdad acaba siendo aceptada por su propio peso.

Ha habido muchas revoluciones científicas a lo largo de la historia. El paradigma de una Tierra como centro del Universo fue desafiado por Nikolaus Copérnico y verificado experimentalmente por Johannes Kepler. Isaac Newton acabó con las concepciones aristotélicas del movimiento. Einstein introdujo un paradigma en las relaciones del hombre con el Universo, postulando un espaciotiempo relativo y una velocidad de la luz absoluta incluso en sistemas de referencia en movimiento. La Mecánica Cuántica dio al traste incluso con la propia idea de una Realidad independiente del observador.

Es, pues, posible, incluso inevitable, que la Homeopatía requiera un cambio de paradigma. Muchos hombre y mujeres honrados lo han intentado, y siguen intentándolo, a pesar de las burlas de aquellos que se atribuyen la verdad oficial. Que no lo consigan a la primera no significa que haya que reírse de ellos. La Ciencia es una tarea de ensayo y error, y del mismo modo que se rieron de Einstein para ahora reverenciarlo, más de un escéptico y más de dos debería aplicarse una dosis de humildad.

Lo siento, creo que me he exaltado un poco. Volvamos a lo que nos interesa. La gran pregunta es ¿existe una base científica para la homeopatía? En sentido estricto, la respuesta es no; si por "sentido estricto" queremos decir que haya una teoría científicamente comprobada más allá de toda duda razonable, y verificad por el experimento. En su lugar, hay algunas hipótesis puestas a prueba con diferente grado de éxito.

Debemos afrontar un grave problema. Hay que encontrar una teoría que describa el tratamiento homeopático, que por definición trata con diluciones extremas (incluso más allá del número de Avogadro) muy difíciles de rastrear o medir experimentalmente. Por otro lado, a despecho del método científico y sus éxitos (que no discutimos, por supuesto), hay que tener muy en cuenta que el modo de acción de los remedios homeopáticos no puede demostrarse mediante los métodos científicos modernos. Debido a una mala interpretación del positivismo, que describe la realidad natural meramente como la suma total de sus fenómenos medibles y cuantificables, a veces la falta de pruebas se identifica a la falta de efectividad. Ello da lugar a prejuicios negativos contra la Homeopatía.

Se necesita una aproximación científica más flexible que la actual, basada en la física mecanicista y estrictamente causal de Newton, que ignora los fenómenos más complejos de la naturaleza, las correlaciones sistémicas con el organismo, sus procesos vitales, y la vida como un conjunto. La Física Moderna, basada en las teoría de la Relatividad y la Cuántica, han hecho obsoleto el pensamiento newtoniano y permiten abrir nuevas vías para el mecanismo homeopático de acción.

Más importante todavía, es preciso estudiar los fenómenos naturales subyacentes a los sistemas biológicos y "meter en la ecuación" los "parámetros" relativos a eso que antiguamente se denominaba fuerza vital, y que la verdad sea dicha, todavía no comprendemos adecuadamente. Todos los médicos que ven morir a alguno de sus pacientes se enfrenta a la vida y la muerte como conceptos metafísicos (o más bien, metamédicos), y sea cual sea el conjunto de sus conocimientos, al final queda una verdad secular: no sabemos por qué el paciente muere. Sabemos cómo y de qué manera; pero ignoramos POR QUÉ.

Desafortunadamente, una teoría holístico-científica de los procesos e interacciones biológicas basados en principios cuánticos y relativistas es aún materia pendiente. La Homeopatía Cuántica del siglo XXI todavía no tiene su Einstein, su Schrödinger, su Darwin. Se trata de la tarea más importante de la ciencia en este siglo, comparable en complejidad y alcance paradigmático a las realizaciones de la Mecánica Cuántica o la Teoría de la Evolución. En la siguiente entrega, sugeriremos cómo puede hacerse y qué pasos habrán de seguir los científicos de mente abierta del futuro.

Qué es la Homeopatía I - Tratamiento y terapia
Qué es la Homepatía II - Obtención del medicamento 

miércoles, 1 de enero de 2014

Homeopatía y cáncer

Los escépticos, esos personajes que se autotitulan expertos y pretenden sentar cátedra en todo, dicen que la terapéutica homeopática puede ser perjudicial porque los pacientes que la siguen pueden abandonar el tratamiento alopático tradicional.

Podríamos responderles diciendo que las terapias homeopáticas son complementarias, no alternativas, aunque ya lo hemos dicho hasta hartarnos y no nos escuchan.

En esta ocasión no lo haré. El motivo es que algunos antiguos compañeros han publicado un artículo en la prestigiosa revista científica International Journal of Oncology. Lo publicaron en 2010, pero he estado algo alejado de ellos. No por deseo propio, por supuesto, sino porque la vida te va llevando de un lado para otro y a veces pierdes el contacto.

El artículo se titula "Efectos citotóxicos de remedios ultra-diluidos sobre células mamarias cancerosas" (está en inglés, disponible aquí). Se utiliza el conocido "protocolo Banerji" para mostrar cómo sus remedios inducen un retraso en el crecimiento de las células cancerosas y el apóptosis consiguiente.

Esto no convencerá a los dogmáticos señores de siempre, pero ese es su problema, no el nuestro. A partir de ahora, los que continúen cantando la cantinela de "la homeopatía no tiene remedios comprobables científicamente" tendrán que callarse o mentir. Ya sabemos lo que harán. Peor para ellos.

Saludos homeopáticos para este magnífico año 2014 que comienza. DP

lunes, 30 de diciembre de 2013

Qué es la Homeopatía II: obtención del medicamento

Una de las características más llamativas de la famacopea homeopática consiste en que, en contra de lo que habitualmente se cree, dosis altas de fármaco no implica mayor eficacia. Al contrario, dosis altamente diluidas resultan más eficaces que dosis concentradas.

Los mecanismos de funcionamiento son aún tema de estudio (hablaremos de ello en futuros capítulos). Basta con decir que el efecto del principio homeopático se basa no en el principio en sí, sino en la impronta que deja en el preparado. Las dosis muy diluidas permiten transmitir esa impronta al excipiente (agua, lactosa) de forma más eficaz que las dosis concentradas; de modo similar, podemos ver las huellas de una persona que ha caminado por la playa, pero las huellas de miles de personas se convierten en un conjunto de marcas amorfas y sin detalle. En Homeopatía, la sutileza es la clave.

Hoy vamos a exponer la forma en que se fabrica un preparado homeopático. Por supuesto, que no sea un "medicamento" tradicional alopático no la exime de seguir controles legales y sanitarios Para la fabricación industrial de los medicamentos homeopáticos se aplican normativas farmacéuticas europeas y españolas establecidas
en la Farmacopea Europea, Real Farmacopea Española (RFE), farmacopeas en vigor en la Unión Europea y también en las Normas de Correcta Fabricación vigentes. Además, se emplean textos generales y otras monografías de las farmacopeas específicas para la Homeopatía.

El proceso de elaboración de los medicamentos homeopáticos es muy riguroso y está regulado como el resto de medicamentos, siendo sometidos a controles tanto internos como externos (garantía de calidad) que garantizan la seguridad de los pacientes. El ejercicio de las actividades de los laboratorios farmacéuticos, los fabricantes de principios activos de uso farmacéutico, el comercio exterior de medicamentos y los medicamentos de investigación se encuentran regulados por el Real Decreto 824/201018, que garantiza la calidad de los medicamentos.

La elaboración de medicamentos homeopáticos es realizada principalmente por la industria farmacéutica homeopática, que dispone de las infraestructuras adaptadas a las exigencias de las administraciones reguladoras, y de equipos multidisciplinares formados por farmacéuticos, químicos y especialistas en botánica que se encargan del seguimiento y control permanente en cada etapa del proceso de fabricación.

Pero no debe creer el lector que solamente las grandes multinacionales están capacitadas para producir medicamentos homeopáticos. Además de la producción industrial, existen farmacias especializadas en la fabricación de fórmulas magistrales homeopáticas, de la misma manera que ocurre con los medicamentos convencionales y que son realizadas para cubrir necesidades específicas de sus pacientes. Los medicamentos homeopáticos en España, ya sean de fabricación industrial o como fórmulas magistrales, únicamente se dispensan en las farmacias.

Las materias primas utilizadas en la elaboración de medicamentos homeopáticos son de origen vegetal, animal, mineral o de síntesis, siendo a partir de las primeras de las que mayor aportación de cepas se obtiene.
Las materias primas vegetales son principalmente plantas o partes de plantas enteras, fragmentadas o cortadas, que se utilizan en forma fresca y a veces seca. Las plantas se recogen en su hábitat natural, siempre que estén alejadas de fuentes de contaminación y respetando los ecosistemas para preservar los espacios botánicos. Las plantas frescas son transportadas en cámaras refrigeradas a los laboratorios de producción. La identificación de las materias primas vegetales y los ensayos que garantizan su calidad son acordes a lo establecido.
• Para materias primas de origen animal, se toman las medidas adecuadas para minimizar el riesgo de agentes infecciosos en las preparaciones homeopáticas.
• Para materias primas de origen mineral o de síntesis, se
cumplen de la misma manera las indicaciones de la RFE (Real Farmacopea Española).

Los medicamentos homeopáticos tienen una gran diversidad de formas farmacéuticas, que podemos agrupar en:
Sólidas (comprimidos, polvos para uso oral)
Semisólidas (pomadas, cremas, supositorios)
Líquidas (ampollas, gotas, jarabes)

Los más utilizados son los gránulos, los glóbulos y las disoluciones. Los gránulos son pequeñas bolitas de sabor dulce, muy prácticas y fáciles de tomar, que se deshacen bajo la lengua, sin necesidad de agua. Los glóbulos son pequeñas esferas de sacarosa y lactosa, más pequeñas que los gránulos, pudiéndose absorber también por vía sublingual. Finalmente, las disoluciones son preparados de sustancias homeopáticas en agua.

Cualquiera que sea su forma o presentación, los preparados homeopáticos se obtienen a partir de cepas (materia prima) mediante un proceso de potenciación y sucusión, es decir, diluciones y etapas de agitación enérgica sucesiva.

Veamos el caso de soluciones acuosas. Los métodos más utilizados son tres: el método Hahnemann, el método Korsakov y el método cincuentamilesimal.

MÉTODO HAHNEMANN.
Se toma una medida de la cepa inicial y se diluye en 99 partes de disolvente. Se somete el preparado a una serie controlada de procesos de agitación (lo que se denomina sucusión, o dinamización). El resultado es una preparación denominada 1CH (1 paso, Centesimal de Hahnemann; también puede designarse como 1C). A continuación se toma una parte de la dilución 1CH y se le introduce en un frasco con 99 partes de disolvente, y se somete de nuevo al proceso de dinamización. El resultado es una dilución 2CH (en "serie centesimal"). El método puede seguirse para obtener diluciones más potenciadas, hasta aproximadamente 200CH. Este método se denomina "en frasco separado," conforme a la Monografía 1038 validada por la Real Farmacopea Española. Cuando la dilución se hace de forma decimal (una parte en 9 en lugar de 99), se denomina "serie decimal," que se suele designar como D, DH o X. Puesto que el grado de dilución es menor, la numeración es diferente. Por ejemplo, una dinamización decimal 20DH es equivalente a una dinamización centesimal 10CH.

MÉTODO KORSAKOV.
El Método Korsakov (o "en frasco separado") es similar al de Hahnemann. La diferencia consiste en que, al obtener una dilución, no se extrae una parte para volver a diluirla en 9 o 99. En su lugar, el mismo frasco se vacía y se vuelve a rellenar con disolvente. El resto del preparado homeopático que queda en el frasco (adherido a sus paredes) es suficiente. El proceso de potenciación es idéntico al método Hahnemann. Para designar estas diluciones se emplea la abreviatura K precedida del número correspondiente al nivel de dilución. Las diluciones Korsakov habituales oscilan entre 30K y 50.000K

MÉTODO CINCUENTAMILESIMAL.
Este método, muy popular en Estados Unidos, es más elaborado. Comienza con una trituración 3CH para obtener una cepa sólida soluble o insoluble. El resultado es una solución S que sirve para la obtención de una dilución 1LM líquida y para la obtención de glóbulos 1 LM, y sucesivamente para la obtención de diluciones "n" LM (líquidas) y "n" glóbulos LM, hasta el nivel de dilución deseado. Las diluciones cincuentamilesimales más utilizadas son 1 LM a 30 LM.

En el próximo capítulo abordaremos los

Esto es un detalle que los críticos de la homeopatía (los llamados escépticos) nunca han entendido. Hablan del Número de Avogadro como si fuesen las Sagradas Escrituras, sin darse cuenta de que una terapéutica con doscientos años de efectividad probada necesariamente ha de tener un mecanismo de actuación. Pero repito, lo veremos con más detalle otro día.

Qué es la Homeopatía I - Tratamiento y terapia

jueves, 26 de diciembre de 2013

Qué es la Homeopatía I: medicamento y terapia

La práctica de la Homeopatía contempla dos aspectos complementarios: por un lado es un método terapeútico de tratamiento, y por otro consiste en la utilización de medicamentos obtenidos a partir de un procedimiento de fabricación homeopático.

La Homeopatía es, ante todo, un método terapéutico. Se basa en administrar al enfermo una sustancia cuyos componentes son capaces de provocar en un individuo sano una enfermedad similar a la que se trata de combatir, y que preparada como medicamento homeopático es capaz de curar. La Homepatía está basada en ese fenómeno de similitud.

La terapéutica homeopática está fuertemente arraigada en el tratamiento integral que se hace al paciente, y que no toma en cuenta solamente su sintomatología sino la totalidad del organismo. Este es uno de los valores añadidos más reconocidos de este método.

El segundo aspecto corresponde al uso de medicamentos homeopáticos, que son aquellos en los que, en el proceso de fabricación, se produce una dilución y una dinamización seriada, siendo ambos procesos indispensables. Este tipo de medicamentos está regulado por ley: según la definición de la Ley 2009 de Garantías y Uso Racional del Medicamento y Productos Sanitarios, en su artículo 46,

"se considera medicamento homeopático, de uso humano o veterinario, el obtenido a partir de sustancias denominadas cepas homeopáticas con arreglo a un procedimiento de fabricación homeopático descrito en la Farmacopea Europea o en la Red Farmacológica Española, o en su defecto en una farmacopea utilizada de forma oficial en un país de la Unión Europea." Estos medicamentos deben ser utilizados por profesionales sanitarios o pacientes que conozcan su utilidad y su forma de administración, como ocurre con cualquier otro fármaco.

Estas dos corrientes (terapéutica y medicamento) se complementan entre ellas, y con otras herramientas terapéuticas, de tal forma que un profesional sanitario puede usarlas todas en beneficio del paciente.

Y es que la realidad muestra que la Homeopatía es útil en un extenso campo de enfermedades y problemas de salud, que puede aplicarse de manera complementaria a cualquier otro método convencional formando parte integral de cualquier sistema de salud. Sus aplicaciones más frecuentes se incluyen en uno de los siguientes campos:

- Procesos agudos (traumatismos, enfermedades respiratotias, otitis, reacciones alérgicas, quemaduras, etc)
- Patologías crónicas y recurrentes (actúa sobre el individuo en conjunto, aportando así mayores ventajas)
- Cuidados paliativos (tanto en el control de síntomas como para el alivio de efectos secundarios de otros tratamientos).

El término Homeopatía ha contemplado un gran número de definiciones, pero todas están basadas en los tres principios básicos expuestos por su creador, Samuel Christian Hahnemann en 1796:

- Principio de similitud: las enfermedades pueden ser curadas por sustancias que producen, en las personas sanas, efectos semejantes a los síntomas manifestados por el paciente (lo similar cura lo similar).
- Uso de altas diluciones: el grado de potenciación (dilución) debe ajustarse al tipo de enfermedad y al modo de enfermar del paciente
- Tratamiento individualizado: los síntomas del paciente, las causas relacionadas y la constitución del mismo constituyen un todo holístico que no puede ni debe ser separado

A efectos de esta serie, podemos considera la Homeopatía como una técnica terapéutica basada en una observación clínica completa y rigurosa que conduce a la prescripción de medicamentos homeopáticos cuyas indicaciones proceden de una farmacología fundamentada por una constatación empírica: la similitud"

De esta manera, la Homeopatía trata la enfermedad partiendo del principio de que lo semejante se cura con lo semejante, y utiliza para ello sustancias curativas que reproducirían los síntomas del enfermo en caso de ser administradas a una persona sana.

La Homepatía, al igual que la medicina alopática tradicional, determina el tratamiento por medio del diagnóstico clínico, pero al contrario que ella no es importante a la hora de seleccionar el tipo de remedio. El factor decisivo para seleccionar un medicamento en Homeopatía es la valoración fenomenológica de la totalidad de los síntomas del paciente. La Homeopatía percibe en el individuo manifestaciones externalmente perceptibles (gestalt) de un proceso interno no observable.

La evaluación y elección del remedio apropiado es un proceso en dos etapas. En la primera etapa se efectúa una selección, evaluación y escalamiento de los síntomas, para lo que se utilizan manuales (repertorios) que detallan los patrones sintomáticos y sus remedios correspondientes; en la segunda etapa, se efectúa un diagnóstico diferencia y selección de remedios mediante un estudio pormenorizado en que los síntomas del paciente se comparan con remedios potencias del Vademecum (Materia Medica), y sólo entonces se selecciona el remedio (simillimum) que se aproxima más a los patrones del paciente.

Lo anterior ilustra el por qué es posible tratar tres condiciones de enfermedad, diferentes desde el punto de vista médico, en un sólo paciente, ya que hay una sola condición crónica y un solo paciente que sufre los síntomas. Y también es posible que dos pacientes con síntomas clínicos diferentes necesiten los mismos remedios homeopáticos si sus síntomas individuales son similares.