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viernes, 14 de febrero de 2014

El riesgo de las ondas Wifi

Hoy he leído algo sobre un tema que me deja los pelos de punta. Me estremece no sólo por lo que representa en sí, sino porque es algo en lo que llevo trabajando desde hace algún tiempo.

Es de sobra sabido que las ondas electromagnéticas (OEM) influyen en el bienestar y la salud humana. Que la relación entre OEM y salud no se haya cuantificado científicamente en esos términos de causa-efecto que tanto gusta a los escépticos no significa que no la haya. No os molestaré con listas de ejemplos y contraejemplos, el hecho es que es algo ampliamente reconocido por entes como la OMS, el Consejo y el Parlamento de Europa, así como los gobiernos de muchos países occidentales.

Hará cosa de un año, el Defensor del Pueblo vasco (adoro ese título, es precioso) advirtió sobre el riesgo de las radiofrecuencias, que es el nombre que reciben las OEM de radio y microondas, entre las que se encuentran las ondas wifi, microondas y las ondas de los teléfonos celulares. El informe es de hace un año, pero os recomiendo la lectura. El "Ararteko" recibe quejas de padres con relación a la obligatoriedad de instalar conexiones inalámbricas en los colegios. El Departamento de Sanidad y Consumo vasco, extrañamente, no responde con hechos sino con vaguedades: "considera necesario seguir las novedades en relación con los avances en el conocimiento de los campos electromagnéticos así como de las recomendaciones de los expertos. Plantea actuar con base en el principio de precaución pero sin crear alarmismo. Para ello proponía impulsar la creación de un consejo de expertos que asesore en materia de campos electromagnéticos. "

¿A vosotros os suena claro o terminante? No, a mí tampoco. Ni al Ararteko. Todo es "principio de precaución," que es una forma de decir "sí, puede que tengáis razón, pero no os vamos a dar la razón." Al menos, el Ararteko tiene la valentía de llamar a las cosas por su nombre. Citando de su informe:

"En definitiva, la discusión abierta en torno al incremento de la fuentes de exposición de la población a campos de radio frecuencia en las últimas décadas y sus posibles efectos a largo plazo sobre la salud humana continua siendo una tema de preocupación tanto  para los científicos como para la población en general. Como ejemplo significativo podemos mencionar las previsiones recogidas en la Agenda de investigación de la OMS para los campos electromagnéticos de 2010. Este documento mantiene la necesidad de continuar investigando los efectos sobre la salud en especial para niños y niñas expuestos a los campos electromagnéticos de radio frecuencia, entre las que incluye las redes inalámbricas. Otra referencia que sirve para ilustrar la importancia del debate es el criterio de la International Agency for Research on Cancer que ha clasificado los campos magnéticos de radiofrecuencias (móviles, WIFI etc.) como posibles cancerígenos para humanos (Grupo 2B)."

Claro y límpido. Lo que no evita que algunos de esos críticos escépticos que van por la vida de perdonavidas se dediquen a pontificar sobre lo tontos que somos quienes nos preocupamos por la salud de los niños.

¡Pues disculpe usted si le molesta, señor escéptico, pero sí que nos preocupa! ¡Y mucho!

Afortunadamente, el mensaje de la precaución se está extendiendo. Este Enero pasado, el Departamento de Educación del Gobierno Vasco anunció que va a "blindar" el instituto de Solokoetxe en Bilbao, frente a las emisiones de una antena de telefonía celular cercanas. Se van a instalar vinilos en las ventana del centro, así como una rejilla metalizada para proteger el patio." Me resulta curioso que esas son precisamente las mismas precauciones que toman los espías profesionales: en todas las embajads y consulados hay una "sala de silencio" protegida mediante vinilos y reijllas metálicas contra el espionaje electrónico. Si es bueno para ello, seguro que lo será más para nuestros chiquillos.

Menos mal que hay quienes actúan sin dejarse llevar por la histeria. Gracias de corazón.